Por: Gibran Haro
A lo largo de los años, el gremio jurídico ha mantenido una relación institucional y de respeto con las autoridades. En el marco del Día del Abogado, diversas asociaciones realizan, con esfuerzo propio, eventos para reconocer la labor de quienes ejercemos esta profesión, extendiendo invitaciones cordiales a las autoridades como un acto de institucionalidad, no de subordinación.
Sin embargo, hoy pareciera que algunos funcionarios consideran que asistir a estos eventos representa un favor para el gremio. En muchos casos simplemente no acuden, argumentando agendas saturadas o múltiples reuniones. Lo curioso es que esas mismas agendas sí encuentran espacio para otros encuentros y desayunos cuando así conviene.
Resulta aún más llamativo que algunos prefieran asistir a eventos organizados en la Ciudad de México antes que acompañar al gremio jurídico de Morelos. Son decisiones que envían mensajes claros sobre cuáles consideran sus prioridades.
Por otra parte, el Ejecutivo, a través de su “todólogo” Secretario de Gobierno quien en apenas año y medio ha asumido prácticamente todas las tareas políticas del gobierno ha optado por convocar a presidentes de asociaciones a desayuno en Casa Morelos, cuya principal finalidad parece ser la fotografía institucional más que un diálogo serio con la abogacía.
Respeto profundamente la decisión de quienes asisten; sin embargo, también considero que el gremio debe reflexionar sobre la importancia de preservar su independencia, su dignidad y su autonomía frente al poder público. Los abogados no debemos ser utilizados únicamente para legitimar la imagen de gobiernos que, en muchas ocasiones, permanecen alejados de las verdaderas necesidades de la sociedad y del propio ejercicio profesional.
Felicito a todas y todos los profesionales del Derecho. Que nunca olvidemos que los cargos públicos son temporales, mientras que nuestra vocación, nuestra preparación y nuestro compromiso con la justicia permanecen.
Ellos son funcionarios pasajeros; nosotros seguiremos firmes, ejerciendo con dignidad una profesión que trasciende gobiernos y administraciones.

