Cuando asesinan a un abogado, nos atacan a todos

Por: Gibran Haro

Cuando asesinan a un abogado, no solo le arrebatan la vida a una persona; envían un mensaje de intimidación contra quienes defienden derechos, representan ciudadanos y hacen valer la ley.

Como abogado, lamento profundamente el homicidio ocurrido en Temixco y expreso mi solidaridad con su familia, amigos y colegas.

Pero la solidaridad, por sí sola, ya no basta.

Morelos necesita instituciones que investiguen con profesionalismo, rapidez y resultados. La impunidad no solo lastima a las víctimas; también destruye la confianza de toda una sociedad.

La seguridad no puede medirse por discursos, cambios de mandos o conferencias de prensa. Se mide por la tranquilidad con la que una persona puede salir a trabajar y regresar con su familia.

Hoy fue un abogado. Ayer fue otro ciudadano. Mañana puede ser cualquiera si la violencia sigue imponiendo sus reglas sobre el Estado de Derecho.

Exigir justicia no es un acto político; es una obligación democrática. Garantizar la seguridad no es una promesa de campaña; es la responsabilidad más importante de cualquier gobierno.

Que este crimen se investigue hasta sus últimas consecuencias, con legalidad, transparencia y sin espacio para la impunidad. Porque cuando el miedo sustituye a la justicia, perdemos todos.

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