Pedro Martínez Bello
La semana pasada el secretario de Educación Pública, Mario Delgado, y varios de sus homólogos de los gobiernos estatales decidieron por votación recortar el ciclo escolar y concluir el cinco de junio, pero tuvo que echar para atrás un punto que careció de concenso por parte del sector magisterial y solamente de ellos, más que de los padres de familia que desconocen a fondo el proceso enseñanza aprendizaje.
La falta de asesores en técnicas pedagógicas políticas hicieron que integrantes de la Unión Nacional de Padres de Familia , órgano panista de las escuelas particulares y sobre todo las vinculadas con grupos radicales fueron los primeros en protestar, como demás asociaciones vinculadas al Partido Acción Nacional (PAN) que son la Confederación Patronal de la República Mexicana,(COPARMEX), Consejo Coordinador Empresarial y varios más.
Mientras, el secretario de Educación no sabía explicar qué o cómo saldrían de un error de cálculo más electorero que pedagógico y más el servidor público del Gobierno de la República evidenció ignorancia en el envío de los mensajes como algo que es real y los profesores del nivel básico, principalmente, envían a sus hijos a la escuelas porque dejan al docente se los eduque y sean ellos sus tutores al convertir los planteles en guarderías.
Cierto es que por ganar más los empresarios no van a respetar los horarios de 40 horas semanales como son la industria manufacturera y prestadores de servicios, además de concesionarios del transporte público y que es donde hay cada vez una explotación laboral.
Entre su error por falta de saber cómo explicar reducir el ciclo escolar, Mario Delgado destapó lo que muchos padres desconocen y son las excesivas carga de los profesores, que además de atender niños con problemas de nutrición, de violencia intrafamiliar deben hacer su papel de psicólogos.
Eso al no saber cómo explicar Mario Delgado provocó un «escándalo» mediático, declaraciones en las que -por cierto- los únicos que no dejaron hablar fue a los profesores y que al concluir los ciclos lectivos todavía siguen en labores administrativas.
No era e Mundial 2026 y quizá si las temperaturas altas y cambios climáticos, lo cierto es que el secretario de Seguridad Pública debe tener mucho cuidado en sus palabras, porque no por estar más tiempo en los edificios escolares los niños aprenderán más, porque la calidad del proceso enseñanza no son los horarios, sino la tranquilidad con la que llegue el menor de edad o joven al aula.

