El paro nacional convocado por trabajadores del Sistema de Administración Tributaria (SAT) tuvo una participación parcial en Cuernavaca, sin suspensión total de actividades. Aunque algunas oficinas del SAT en la capital morelense continuaron abiertas, se registró una reducción significativa en la atención al público.
A diferencia de la Ciudad de México y otros estados, donde se registraron bloqueos viales y cierre total de oficinas, en Cuernavaca las acciones se limitaron a la disminución de funciones como medida de protesta.
El movimiento, conocido como «paro de brazos caídos», tiene como principal demanda la mejora de salarios y condiciones laborales para el personal operativo y administrativo del SAT.
Los trabajadores inconformes esperan los resultados de las negociaciones que representantes sindicales mantienen en la capital del país antes de definir si intensifican o levantan el paro.
«El mensaje es claro: necesitamos condiciones laborales más dignas y un salario justo por el trabajo que realizamos», expresaron de forma colectiva los trabajadores que participaron en la movilización.

