28 mayo, 2022

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Nacional | Reanudan procesión del silencia en Taxco

Redacción

Tras dos años de permanecer suspendidas por la pandemia de Covid-19, este 2022 las cofradías de penitentes reanudaron las procesiones de silencio en las calles del pueblo mágico de Taxco de Alarcón, Guerrero.

César Tagle Reyes, ex Secretario de la Hermandad de Encruzados, mejor conocida como “La Mayor”, por ser la más antigua en la comunidad, dijo que este año las penitencias están dedicadas precisamente para pedir el fin de la pandemia y las guerras.

“Es un momento especial, es una dedicación que le das al Señor, lo cual él pone sus manos, nosotros pedimos ‘Señor, te ofrezco esta penitencia’, no es para curación mía o sanación mía, espiritual, es para aquella persona que tiene alguna manda, aquella persona que tiene un problema, por ejemplo ahorita lo estamos dedicando mucho este ofrecimiento por la terminación y culminación de esta pandemia que nos dañó mucho, estamos pidiendo mucho por la guerra que se cree que se viene, estamos pidiendo mucho en oración”, expresó.

Desde hace décadas, durante la Semana Santa por las calles de Taxco caminan cientos de penitentes, hombres y mujeres que con el rostro cubierto flagelan su cuerpo de diversas formas.

Algunos cargan sobre su espalda y hombros un rollo de varas de zarza con espinas que llega a pesar hasta 60 kilos.

Otros utilizan un instrumento denominado disciplina, una cuerda con plomo y clavos con la que azotan su espalda durante horas hasta terminar en carne viva.

Mujeres penitentes amarran pesadas cadenas a sus pies descalzos y caminan encorvadas mientras llevan en las manos velas cuya cera cae directamente sobre su cuerpo.

Todos los penitentes recorren las empinadas calles de Taxco con los pies descalzos.

Víctor Morales Estrada, presidente de la Hermandad de Encruzados, dijo que actualmente existen alrededor de 12 hermandades de penitentes, cada una integrada por unas 70 personas.

La intención de cada penitente al participar en la procesión es distinta, pero el común denominador es intentar ser una mejor persona, cumplir una manda o agradecer a Dios las bondades que reciben.

“Más que nada para agradecer por todo lo que nos está regalando nuestro Padre Dios, es para lograr un cambio personal”, dijo.

Durante su recorrido, los penitentes realizan oración y reflexionan.

“Un cambio de conversión en su vida íntima, tanto con la familia, tanto con amigos, tanto con el vecino, es el cambio que buscamos nosotros. Nos dedicamos totalmente en oración cuando vamos en el trayecto, vamos pidiendo, vamos pidiéndole a Dios con toda la fuerza, el perdón no es nada más por nosotros, nosotros pedimos por el mundo entero, no por nosotros”, dijo Tagle Reyes.

La participación en las procesiones es anónima, por eso los penitentes cubren su rostro con una capucha negra con la que solo se les ven los ojos.

“Guardan un anonimato porque anteriormente un padre que ya murió nos dijo que la penitencia es anónima, secreta y en silencio, entonces ellos van en silencio, van haciendo su procesión, hay algunos que hacen el rosario durante el camino, otros van dando gracias por lo que les ha regalado el Señor durante el año”, dijo el presidente de la Hermandad de Encruzados.

La pandemia provocó que en 2020 y 2021 fuera suspendida esta tradición, por eso los organizadores aseguran que este año la participación de los penitentes es más ferviente.

“Tuvimos dos años que se cesaron todo tipo de participaciones extralitúrgicas, pero yo he visto en este momento hay mucha alegría, mucho gozo, el ver a cada uno de los penitentes, incluso pasó ayer con los hermanos que arrastraron cadenas, cuánta gente, con qué corazón lo hicieron esta vez, no fue nada más de hacerlo por hacerlo o de que cada año te toque, esto fue un momento mas precioso, más motivado”, dijo Tagle, quien por casi 40 años participó como penitente.

Las heridas que sufren quienes participan en las procesiones pueden llegar a durar hasta 7 días, aunque las cicatrices les quedan toda la vida.

Para los pobladores de Taxco, esta tradición demuestra la fe que tiene este pueblo mágico de Guerrero.

“Lo hacen por amor a Dios, por amor a Jesucristo, entonces le entregan todo ese sufrimiento a lo mejor de flagelarse, de arrastrar cadenas, de cargar la cruz, inclusive de cargar las imágenes de los cristos, de las vírgenes, ahorita por ejemplo todas estas procesiones la verdad la viven por ser mejores personas, por tener un cambio verdaderamente y finalmente ese es el propósito que Dios quiere, que nos acerquemos a él, que creamos en él, entonces es una tradición de Taxco muy bonita porque la verdad estamos sintiendo, nos ponemos a lo mejor un poquito de lo que él vivió y sobre todo el cambio que tenemos que tener, ser mejores personas”, expresó Doña Irma viveros.

Luis Rosenberg aplaudió el regreso de las procesiones a Taxco y la pasión con la que sus habitantes la viven

“Es parte del folklore y parte de la tradición que se hace en México. Esas penitencias pues cada persona que quiere estar dentro de este ritual prácticamente yo las considero de una manera que se arrepienten de las cosas que hacen, de sus pecados, de esa forma y pues a lo largo de muchos años, ya lleva demasiados años para que esto se haya convertido en una tradición en Semana Santa”, comentó.

En Taxco de Alarcón esta tradición tiene registro desde el año 1598, sin embargo, se lleva a cabo regularmente desde la década de 1920.

El miércoles la procesión fue dedicada a la Santísima Trinidad, la cual arrancó en la iglesia de San Nicolás Tolentino.

Este jueves será dedicada a la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo, donde se realizará la representación de la última cena y la aprehensión de Jesús.

Para el viernes se hará la representación de la crucifixión.